Get Adobe Flash player

Procesos de divorcio entre personas de distintos países: custodia amenazada

Dos mujeres catalanas defienden quedarse con sus hijos ante sus ex maridos extranjeros, ambos maltratadores

María José Carrascosa es una mujer valenciana que ha sido condenada en EE.UU. a catorce años de prisión por el supuesto secuestro de su propia hija. María José se casó con el norteamericano Peter Innes en 1999 y al año siguiente nació su hija Victoria. La pareja se separa en el 2004 y la mujer, tras denunciar malos tratos, regresa a España con su hija. La Justicia española le otorga la custodia de la niña pero el marido la denuncia por secuestro y la Justicia estadounidense le otorga la custodia de la niña. María José decide regresar a EE.UU. con los papeles de la sentencia española. Allí le ordenan que devuelva a la menor y como no lo hace se dicta orden de busca y captura y la detienen. La encarcelan primero con una fianza de 500.000 dólares y más tarde es condenada a catorce años de cárcel.

Parece el guión de una película de terror, pero no lo es. Las dificultades para determinar la jurisdicción que debe juzgar estos casos o el tribunal internacional que debe dirimir sobre sentencias contradictorias permite casos como el citado. O como los dos que se explican hoy en estas páginas. Dos mujeres, de Mataró y Barcelona, respectivamente, explican su lucha particular para retener a sus hijos frente a unos maridos que las han amenazado y maltratado y aún así pueden llegar a poner en cuestión la custodia de los hijos. En un caso, ella pide ayuda para evitar que el marido, que vive en Estados Unidos, regrese un día o para evitar una condena en ese país por un supuesto envenenamiento que nunca ha existido. En el otro, ella intenta recuperar la custodia de cuatro de sus hijos, que están en Jordania.

Cada vez son más los matrimonios mixtos entre personas de distintos países, facilitados especialmente por los intercambios de estudiantes entre universidades y de trabajadores entre empresas multinacionales, pero también por fenómenos como los vuelos low cost que facilitan los desplazamientos. Y crecen en consecuencia los divorcios con complejos procesos de custodia de los hijos una vez que los antiguos cónyuges acaban viviendo en distintos países. Y mientras no hay acuerdo es fácil que se produzcan acusaciones de secuestro contra la parte que se queda los hijos. Existe un Convenio de La Haya sobre recuperación de menores, pero ha sido firmado sólo por una minoría de países.

La Comisión Europea ha presentado recientemente un programa a favor de los derechos del menor que intenta garantizar además que las decisiones sobre los casos transfronterizos de custodia se cumplan rápidamente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *